Preparar oposiciones es una decisión que traerá muchas mejoras a tu vida (¿Horario flexible? ¿Trabajo estable? ¿Salario fijo? ¿Qué fantasía es ésta?), pero ya sabemos todos que el camino es duro. Por esta misma razón, nunca está de más una dosis de humor, aunque sea a costa de tu propia oposición.

Las oposiciones y otros animales

Tantas horas entre libros y subrayadores, hacinados en bibliotecas o en la soledad de la habitación, terminan haciendo brotar los rasgos más primarios de las personas. ¿Te reconoces en alguno de los especímenes de este particular ecosistema que es la oposición? 🌳🌳🌳

El “operrositor” es incansable y siempre busca oportunidades para obtener su ansiada plaza o mejorar la que ya tiene. No pierde noticia de una convocatoria y es lo suficientemente versátil como para estudiarse varios temarios diferentes 🐶

El “topositor” se hace con su temario, se refugia en su madriguera y no vuelve a asomar la nariz hasta que todo ha terminado. Es un estudiante infatigable, pero hay que recordarle que es bueno tomar un poquito de aire y despejarse de vez en cuando 🕳

El “leopositardo” lleva ya años en esto. Tiene varias convocatorias sin éxito a sus espaldas y probablemente haya tenido que soportar muchos comentarios desalentadores de su entorno, pero no se rinde. Tiene claro que una plaza va a ser suya y va a perseguirla hasta darle caza 🐅

La “cigarraspirante” se lo toma todo con mucha calma y tiene muy claro que a ella una oposición no le va a amargar la vida. Si hay que salir de fiesta hoy, pues se sale; y ya se recuperará el ritmo mañana 🦗

Pese a que atente contra todas las leyes de la naturaleza, todos los animales terminan transformándose en la “maripositora” después de preparar oposiciones. Más tarde o más temprano, en el destino que preveían o en otro que ni se les pasaba por la mente; al final llega la plaza y hay que salir de la crisálida – opozulo y echar a volar hacia una nueva vida con el orgullo del trabajo bien hecho 🦋

Opoflor / Oponubarrón

Según el día (o la época), la motivación puede gozar de muy buena salud o, por el contrario, haber presentado la dimisión y dejarnos sin dar pie con bola. Es normal, a todo el mundo le pasa: nadie que se dedica a preparar oposiciones se levanta todos los días con una enorme sonrisa en la cara, estudia toda la mañana sin perder la concentrarión, almuerza verduras a la plancha y cumple sus diez horas de estudio sin perder el buen humor. Al contrario: la ansiedad, la falta de concentración, el llanto y el crujir de dientes son compañeros que nos vamos a encontrar a menudo; así que lo mejor es relativizarlo todo durante esos días y, si podemos, incluso reírnos un poco de nosotros mismos.

Los nunca bien ponderados subrayadores

Compañeros inseparables en el estuche de un opositor, cuando se acaba la jornada no se sabe quién está más cansado, si tú o ellos. Subrayadores, marcadores, post-it… todo el material de papelería para oposiciones merece un reconocimiento a su infatigable labor. Además, ¡es una gozada tener excusa para visitar la papelería!

La coplilla del ahorro

Normalmente, el opositor no nada en la abundancia: todo lo que deja de gastar en ocio ha de invertirlo en temarios y preparadores o incluso tendrá que renunciar a horas de trabajo y, por consiguiente, a sueldo. No es ninguna broma el ahorro en tiempo de oposiciones: cuanto más se pueda aliviar la presión de la cartera, mejor.
De modo que… ¿conoces los Paquetes Ahorro de Editorial MAD?

wink

¿Te resulta sencillo mantener el buen humor en periodos estresantes? ¿Qué te gusta hacer para animarte en tu día a día?

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