Cuando vas a por tu sueño, sacrificando momentos, mucho tiempo y volcando mucho esfuerzo, el instante de saber que no has conseguido llegar a la meta es un golpe emocional muy fuerte.

Desde el primer segundo de conocer dicha situación lo primero que se nos viene a la mente es abandonar. El “no sirvo para esto”, “me parece imposible” o “no tengo capacidad”. Pero debemos parar la mente y adoptar una conciencia que nos permita seguir, sobre todo porque no fracasamos nunca hasta que determinamos abandonar.

Internet está plagado con infinitos métodos de estudio, consejos para estudiar un tipo test, tácticas de esquemas y resúmenes, qué hay que hacer cuando sacas tu plaza y un largo etcétera para aprobar una oposición, pero muy pocos te cuentan lo complicado que es levantarse y mentalizarse en sacarificar otro año más. Sin embargo, tenemos una buena noticia para ti, y es que hay un momento en el que sales de nuevo a flote y vuelves a retomar las ganas.

Este post no pretende dar la vuelta a un suspenso, pero sí intentar que reacciones de forma más rápida y adoptes una mentalidad diferente a la que actualmente puedes poseer.

Todo pasa por algo

Lo primero que tienes que tener en cuenta, aunque suene comúnmente como “típico”, es que TODO SUCEDE POR UNA RAZÓN. Aunque no seas un ferviente creyente de esta corriente, cuántas veces, al cabo de cierto tiempo, has recordado alguna mala situación pasada y has pensado “gracias a esto, pude obtener esto otro”, “si no me hubiera pasado esto, no hubiera sabido esto otro”. Quizás no con todas, pero eso es porque el aprendizaje estuvo en otra parte.

No significa que ahora tengas todas las respuestas pero es el primer paso para concienciarte en que no todo es en vano. Y eso es un gran paso.

Después del primer paso, es sumamente importante que adoptes un dialogo interno positivo. Nuestra mente es nuestro peor enemigo, en nuestro subconsciente tenemos una especie de “maltratador mutuo” que nos acompaña a lo largo de toda la vida. Hay que darse cuenta cuándo y en qué momento está presente e intentar no abrirle la puerta.

Cuando comiences a retomar el hábito de estudio y empieces a pensar “que pérdida de tiempo”, “esto yo ya me lo sé”, “no sé qué hago estudiando de nuevo”, “no lo voy a lograr”, para un segundo y fuérzate a pensar, por mucho que te cueste, lo contrario; “estoy a un paso de conseguirlo”, “me siento orgulloso de dónde he llegado”, “ahora tengo mejor base”, “puedo optimizar mejor el tiempo”, “voy a aprobar la oposición”, etc.

Crear cambios

Aprovecha para crear un cambio. A veces no nos damos cuenta pero hay oportunidades importantes que dejamos pasar por el mal momento que atravesamos. Eso nos consume y no nos deja ver con claridad. El siguiente paso va a tener mucho peso y va a ser el comienzo del verdadero cambio. Ahora que vas a comenzar de nuevo, tienes un “tiempo” del que no disponías antes. Esto te da margen a cambiar tu forma de estudiar, a modificar rutinas, a pensar cosas que puedan facilitarte y agradarte un poco más la preparación. Si antes cantabas los temas en tu habitación, sal ahora a la terraza, al patio o busca otro ambiente.

Si antes estudiabas con resúmenes, estudia ahora con esquemas. Si antes comenzabas a estudiar por los temas pendientes de repaso, comienza ahora por los temas pendientes de estudio y apóyate en algunas aplicaciones para opositores. Crea el cambio.

Actividades favoritas

Haz tu actividad favorita. Despeja tu mente con lo que te llena y te apasiona. Cualquier cosa es bienvenida si te hace bien. Cuando atraviesas una situación compleja emocionalmente, intentas crear una vía de escape: deporte, pintura, baile, videojuegos, escritura, cante, y un sinfín de etcéteras.

Hay que tener un breve parón y darle cosas positivas a la mente, mantenerla ocupada disminuirá notablemente la frustración. Pasar tiempo con la familia, amigos, compartir momentos, pegarte una pequeña escapada solo o acompañado […] Aprovecha ahora para impulsarte y coger fuerzas para conseguir tu plaza.

¿Qué te llevó a hacerlo?

Recuerda el motivo que te llevó a comenzar. Hay veces que parece no importar, pero grábate a fuego lo que te impulsó a emprender esta carrera de fondo. Tu situación ha podido cambiar en un determinado tiempo pero las ventajas de ser funcionario siguen estando intactas. Recuerda lo que ya has sacrificado y recuerda el camino recorrido. Nada es en balde y todo merece la pena.

Aceptación y evolución

Acepta el suspenso y avanza. No dramatices. Forma parte del camino. Arianna Huffington  fue rechazada por 36 editores antes de crear su imperio de Huffington Post.

La primera empresa de Bill Gates fue un desastre. A Walt Disney lo despidieron por falta de creatividad y cerró su primera empresa de animación poco después de montarla. Oprah Winfrey, rechazada también por varias productoras que decían que no era válida como presentadora. ¿Crees que todas esas personas han fracasado? Han avanzado. Adopta esa crucial fuerza para seguir tu camino y no te desvíes.

Quizás tu primer pensamiento sea que te has alejado del objetivo por no aprobar la oposición, pero no. Tu objetivo no se ha movido y tú no has hecho más que avanzar. Puedes lograr lo que tú quieras siempre que tengas la predisposición. Desde MAD te animamos para que no dejes que un suspenso te frene o te desvíe. Y recuerda siempre que tú eres la meta.

¿Te han parecido útiles estos consejos? ¿Has tenido que hacer frente a un suspenso en una oposición?

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