¿Has oído hablar alguna vez del síndrome del “cubo de cangrejos”? Existe un comportamiento psicológico que se basa en la reacción que tienen un grupo de cangrejos dentro de un cubo. Esto es, cuando pones a un cangrejo en un cubo, intentará huir. Sin embargo, cuando hay un grupo de cangrejos dentro del mismo cubo, si uno de ellos pretende escapar, los demás cangrejos tirarán de él hacia el fondo del cubo para que no consiga salir.

¿Puede afectar esta conducta en la mentalidad de una persona? En 2015 un estudio de Nueva Zelanda demostró una mejora de hasta el 18% en el resultado del examen de un grupo de estudiantes en el que las calificaciones se informaron de manera anónima, sin que otros pudieran saber la posición que obtenían en el ranking.

Este tipo de comportamiento lleva a pensar que “si yo no puedo tenerlo, tú tampoco”. Cuando nos comparamos con los demás no queremos sentirnos inferiores.

Una forma de darle la vuelta a ese tipo de pensamiento es aprovechar lo que otras personas hacen para mejorar nosotros mismos y poder avanzar, teniéndolas como ejemplo.

síndrome cubo de cangrejos

¿Cómo debe afrontar el síndrome del “cubo de cangrejos”un opositor?

Cuando estás opositando, tu objetivo es conseguir la plaza deseada. En esencia, trabajas para conseguir mejor nota que tu adversario; así que, en este sentido, sí que querrás salir del cubo y luchar para que otros cangrejos no te impidan alcanzar tu meta: obtener la plaza para la que llevas tanto tiempo preparándote. Todos tus adversarios intentan lograr tu mismo objetivo, por lo que probablemente los percibas como tus más cercanos rivales.

Es por esto por lo que te proponemos darle un giro de 180° a esa visión del “cubo”. Piensa que ese cubo debe ser tu rutina, la constancia que necesitas para poder optar a esa deseada plaza por la que estás opositando. Este planteamiento cuenta con un doble filo, ya que seguro que hay días en los que pretenderás escapar del cubo, pero acompañado de más cangrejos no te resultará sencillo salir. Por ello, es muy importante rodearte de gente que te sume. Cuando tienes cerca personas que te inspiran y motivan a seguir adelante, el pensamiento de querer obtener algo más que la otra persona desaparece de tu mente. Apóyate en las personas que valoren tu trabajo, y, amigo opositor, ¡seguro que conseguirás ese ansiado puesto!

Esto mismo puede ocurrir cuando empiezas a relacionarte con otras personas que también están preparando una oposición. Seguro que hablaréis en el mismo “idioma opositor” y os podréis complementar en vuestro estudio. Es una virtud que se obtiene cuando hablas o te relacionas con personas en tu misma situación y que puede beneficiarte para sobrellevar mejor esta etapa de tu vida. 

Si quieres escapar del síndrome de cubo de cangrejos, toma nota de estos pasos:

 

Paso 1: Busca buena información sobre la oposición a la que quieres presentarte y elige tu plaza.

Es muy importante conseguir información valiosa para saber a qué vas a enfrentarte. Necesitarás conocer muy bien cuáles son las bases para la oposición a la que te presentarás, cómo será el proceso selectivo o las pruebas a realizar.

Paso 2: Prepárate con material de calidad.

Tu estudio requerirá de mucho tiempo y dedicación. Será fundamental que el material que tengas para la preparación de este tipo de pruebas sea de la mejor calidad y el más completo.

Paso 3: Sé constante con el estudio.

La organización es imprescindible. Por ello, te aconsejamos que intentes llevar un orden en lo que quieras prepararte ese día. Márcate objetivos y, si los consigues (que estamos seguros de que así será), date una recompensa por ello.

Paso 4: No pierdas la motivación.

Ten en mente las dos visiones del cubo de las que hablábamos anteriormente. Apóyate en las personas que te aporten para conseguir un futuro laboral y que te ayuden a obtener plaza para tu oposición. Lucha para ser ese cangrejo que consiga salir del cubo.

Paso 5: Con esfuerzo y dedicación ¡vas a conseguir plaza seguro!

 Para que puedas conseguir tus objetivos, te proponemos una serie de consejos que seguro te ayudarán a alcanzar todas tus metas:

1. El ejercicio físico para opositar:

El ejercicio físico es un elemento clave en tu preparación, pues al realizar un deporte de forma constante, además de cuidar tu salud, obtendrás múltiples beneficios para estudiar tu oposición.

2. Entrenamiento cognitivo:

El entrenamiento cognitivo mejora nuestras capacidades mentales mediante técnicas que las estimulan para transformarlas en destrezas; así conseguimos que el cerebro continúe su proceso de aprendizaje. Este programa de adiestramiento es apto para cualquier persona, independientemente de sus habilidades.

3. Alimentos para la memoria:

Existen 10 alimentos para Superositores, ¿aún no los conoces?

4. Cómo organizar el estudio en tiempos de oposiciones:

“No planificar, es planificar para el fracaso” Benjamin Franklin.

Si has sentido alguna vez este síndrome del “cubo de cangrejos” como opositor, cuéntanos cómo fue tu reacción ante tal situación.

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