¿Cómo superar un examen tipo test?

Superar un examen tipo test es, en la mayoría de los casos, el objetivo final de la preparación de una oposición, ya que casi todas se basan en este tipo de prueba para valorar la capacitación de los candidatos. Esto hace fundamental que sepamos cómo enfrentarnos a ellos desde que empezamos a estudiar (puedes ver nuestras recomendaciones para preparar exámenes tipo test) hasta que llega el ansiado día “D”.  

Cuando por fin llega la fecha de realización de la prueba y llegamos a la sede donde se realizará la prueba lo fundamental es mantener la calma. Esto que parece muy obvio puede ser sumamente complejo cuando empezamos a ver los nervios en los rostros de los demás opositores, escuchar dudas y comentarios en conversaciones ajenas y sentir en el aire una tensión de las de “cortar con cuchillo”. En ese momento debes recordar que estás preparado/a, que controlas el temario y, por supuesto, nuestros consejos para enfrentarte a este tipo de pruebas con mayores posibilidades de éxito.  

 

Y es que un examen tipo test se supera con dos cosas fundamentales: estudio (os course!) y entendiendo qué son y cómo se han de realizar.

Aspectos a tener en cuenta para no cometer errores de interpretación

Existen una serie de aspectos que debemos tener muy presentes a la hora de leer y responder exámenes tipo test para no cometer errores de interpretación:

Entender las instrucciones del examen

Asegúrate de entender las instrucciones del examen y cumplir con las condiciones que se establezcan en las mismas. Presta especial atención a:

  • Cuánto tiempo tienes para el examen.
  • Cuántas respuestas pueden ser correctas y, de ser más de una si se han de marcar todas.
  • Cuántos puntos vale cada pregunta, cuál es la máxima puntuación posible, y qué puntuación es necesaria para aprobar.
  • Cuántos puntos te quitan por cada respuesta incorrecta, o si al contrario no hay penalización
  • Si las preguntas no respondidas cuentan como incorrectas.

Busca posibles trampas

Observa el enunciado para encontrar las “palabras trampa” como siempre/nunca, todas/ninguna, verdadera/falsa, y márcalas porque son clave para resolver la cuestión con mayores probabilidades de éxito. Se pierden muchos puntos por no leer bien una pregunta, por no entender el sentido de lo que plantean o por saltarte un adverbio o una coma. Dedica tiempo a asegurar la información de cada ítem.

 

Comprende el enunciado

Asegúrate de entender lo que te plantea el enunciado antes de leer las respuestas. Lo mejor es que intentes responder la pregunta sin leer las opciones, así cuando las leas será más fácil que identifiques la correcta y es más difícil que te equivoques al ver una opción que a primera vista parece razonable sin ser la correcta. Si ves que es muy complicada y la puedes dejar para el final, hazlo. Puedes, por ejemplo marcar las opciones en las que dudas para, cuando vuelvas a leerla, poder resolverla más rápidamente.

Comprueba todas las respuestas

Lee todas las respuestas antes de responder para asegurarte de cuál es la más correcta de todas. Si te paras cuando veas una opción que parece correcta, es posible que no llegues a ver otra opción parecida pero diferente, que puede ser mejor que la primera. Debes tener en cuenta que las respuestas correctas suelen:

  • Ser las más argumentadas y, por tanto, más largas y con más detalle.
  • Evitan términos como “nunca”, “siempre”, “en ningún caso”, “en todo caso” y similares. Son respuestas que no suelen llevar a extremos, así que no suelen llevar palabras “absolutas” o negativas.
  • Suelen mantener género y número con las preguntas (singular/plural, masculino/femenino). La gramática es tu aliada, no lo olvides.
  • Si dos te parecen válidas y otra es “todas son correctas” la probabilidad de que sea ésta la adecuada el alta.
  • Si dos opciones parecen correctas, compáralas para encontrar las diferencias, palabra a palabra si es necesario, y vuelve a leer la pregunta para determinar cuál es la mejor respuesta.
  • Recuerda que la mejor respuesta es aquella que es cierta siempre, en todos los casos, y sin excepción. Si crees que una respuesta es “más” correcta, pero hay una excepción, probablemente la respuesta correcta sea otra.

No dejes nada al azar

No confíes en el azar al responder y no respondas si no estás seguro/a (sobre todo si los errores restan). Debes valorar si arriesgar según la cantidad de preguntas que sepas seguro que has resuelto bien, así que lo mejor es dejar marcadas aquellas que no tengas claro y revisarlas en el repaso final (para el que debes dejar tiempo).

Controla el tiempo

Controla el tiempo y procura dejar margen para revisar aquellas preguntas en las que has dudado o te has quedado entre dos opciones.

Y por supuesto no olvides rellenar la plantilla con las respuestas y firmar (es más habitual de lo que pueda parecer en principio).

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