Por un lado, una montaña de libros: páginas y páginas que debes memorizar. Por el otro, tu cerebro, que no ha retenido jamás tal cantidad de contenido e incluso es posible que lleve muchos años sin estudiar. Planteado así, puede llegar a parecer una tarea imposible; por suerte, hay estrategias que puedes utilizar para domesticar tu mente y facilitarte el camino. Conoce las 5 técnicas de estudio que revolucionarán tus oposiciones.

¿Por qué son necesarias las técnicas de estudio?

Al igual que el ser humano digiere mejor los alimentos si los procesa de alguna manera (cocinándolos, triturándolos, madurándolos…), nuestro cerebro tiene mayor capacidad de asimilar información si ésta es también, de alguna manera, “procesada”. No dudamos de que habrá gente capaz de memorizar 30 temas de una oposición simplemente leyéndolos una y otra vez; pero los subrayados de colores, los esquemas y otros métodos un poco más complejos, como los que te vamos a presentar a continuación, son fundamentales para optimizar el tiempo y asegurarse una retención de los contenidos duradera en el tiempo.

 

1. Método Cornell

¿Sabías que hay estudios que demuestran que el cerebro comienza a olvidar lo que acaba de leer a los 20 segundos? Desmoralizador para un estudiante, ¿verdad? Por suerte, tomar apuntes mientras se estudia es una eficaz manera de obstruir esa ruta del olvido. Y si, mientras lo hacemos, implementamos otra técnica pedagógica, como el Método Cornell, multiplicaremos los beneficios.

2. Técnica Pomodoro

¿Te cuesta mantener la concentración y consideras que tu productividad mejora si estudias mediante “ráfagas”? Entonces, esta técnica de estudio puede resultarte muy útil: la Técnica Pomodoro (“tomate” en italiano). Es ideal porque alterna ratos de estudio intensivo con tiempos de descanso de duración determinada.

 

3. Método LOCI

Dentro de las técnicas de estudio, esta es de las más elaboradas; pero también resulta muy gratificante de realizar. Resulta recomendable para personas creativas y/o con memoria visual; pero todo el mundo puede utilizarla y beneficiarse de ella. El Método LOCI es especialmente valioso para estructurar y jerarquizar la información y recuperarla con rapidez cuando la necesitemos.

 

4. Método Feynman

El Método Feynman es la técnica de estudio que todas las personas con memoria auditiva o que sienten que la cabeza se les ha “atrofiado” deben conocer. Se trata de un método dinámico que favorece la asimilación real de los contenidos y su total entendimiento.

5. Método SQ3R

Método… ¿qué? Aunque sea complicado de pronunciar en voz alta, el Método SQ3R no deja de representar las iniciales de tareas cotidianas que realiza cualquier estudiante. De todas maneras, el orden en que las propone esta técnica de estudio es fundamental para garantizar una correcta comprensión de la información para su posterior aprovechamiento.

¿Conocías alguna de estas técnicas de estudio? ¿Cuáles te resultan más curiosas? ¿Cuáles crees que te servirían más?